Una exposición de la Colección de Arte Contemporáneo de la Fundació 'La Caixa' recala en Varsovia
BARCELONA, 6 (EUROPA PRESS)
La Fundació 'La Caixa' inaugura hoy una exposición que exhibe una selección de sus fondos Colección de Arte Contemporáneo, que cuenta con los artistas internacionales más importantes de los últimos 30 años, en la Zacheta National Gallery of Art de Varsovia, con motivo de la apertura de la primera oficina de la entidad financiera en Polonia.
'Lugares específicos. Ideas habitables', comisariada por Mariano navarro y que se podrá ver hasta el 2 de septiembre, reúne una veintena de piezas pertenecientes al arte minimalista o próximas a él.
La exposición no pretende ser una nómina de grandes nombres de la historia del arte contemporáneo, sino un diálogo de interconexión entre obras seleccionadas tanto por su relevancia individual como por sus posibilidades interlocutoras.
Algunos autores son Absalon, Txomin Badiola, Daniel Buren, Tony Cragg, Katharina Fritsch, Luis Gordillo, Rodney Graha, Peter Halley, Joan Hernández Pijuan, Pello Irazu, Donald Judd, Robert Magold, Agnes Martin, Allan McCollum, Gerhard Richter, Richard Serra, Ettore Spalletti, Haim Steinbach, Robert Therrien y James Turrell.
La muestra incluye a artistas ya reconocidos en los años 60 y 70, precedentes de los que realmente la constituyen, pero representados por piezas de los años ochenta o noventa, es decir, contemporáneas al origen y al centro cronológico que la componen.
Una excepción es 'Afrum Red', la mágica instalación de James Turrell que, fechada en 1967, cierra el recorrido de la muestra como una reivindicación del tiempo prolongado y propio de las formas del arte.
Las piezas se organizan en cuatro salas, individualizadas e independientes, cuyo único denominador común podría quedar definido por el vídeo de Absalon 'Proposition d'habitation' (1991), colocado en un pequeño vestíbulo de entrada. Se trata de la propuesta de un espacio aparentemente aséptico y desnudo en el que realizar los actos de la vida corriente para llenar así su vacío nuclear de un contendio paralelo ingualmente vano.
La alusión a la casa y a lo doméstico está de algún modo presente también en la confluencia de piezas de Daniel Buren, Robert Therrien y Rodney Graham, antesala, a su vez, de la estancia con mayor dimensión ilusioria, la de James Turrell. Una vez más, la noción maestra de lugares como constructores de ideas.
La voluntad de susurro o silencio de las pinturas de Agnes Martin, Robert Ryman o Gerhard Richter acompaña a las incursiones de Joan Hernández Pijuan y Robert Magold en el paisaje y la arquitectura y también a la conciencia espacial y volumétrica de Richard o del delicadísimo Ettore Spalletti.
Al mismo tiempo, por su concurrencia, dialogan en la monocromía, en la dispersión de sus técnicas en sus preferencia por las grandes superficies elocuentes y en la certeza de que la pintura es significativa en su materialidad física y en sus propiedades intrínsecas.
La especificidad exigida por Donald Judd contrasta con la multidisciplinariedad técnica y narrativa de los artistas más jóvenes de la exposición que se inclinan más por la escultura que la pintura. La muestra también acoge a Luis Gordillo que se sirve de la frialdad formativa del minimalismo en su figuración exploratoria de lo mental y los psicológico.
Los objetos y los modos d ela sociedad de consumo están presentes, con enunciados distintos, en Allan McCollum, Peter Halley, haim Steibach y Katharina Fritsch. La ambigüedad del objeto artístico contemporáneo se refleja en Txomin Badiola, Pello Irazu y Tony Cragg; algunos de ellos, igual que Therrien o Graham--se sirven de muebles, libros y objetos que forman parte de las cosas no artísticas del mundo.
El cuestionamiento de la autoría parece compartido tanto por Judd como pro Steinbach y McCollum, así como el simulacro o la parodia intervienen en las obras de los últimos y de Graham, entre otros. Los ingredientes autobiográficos comparecen en las piezas de Fritsch, Badiola y Gordillo, del mismo modo que la reflexión social y política alimenta los cuadores de Halley y las instalaciones de Badiola o el pensamiento religioso la de Fritsch.