Alejo Sauras: "Algunos medios confunden a mi hermana con una nueva novia"
MADRID (OTR/PRESS)
Alejo Sauras despunta en televisión con su papel en la nueva serie de Antena 3, "Cazadores de hombres", pero presume de conservar aún su vida de chico de barrio. El actor que interpretó durante cinco años al ingenuo Raúl en "Los Serrano" pretendía alejarse un tiempo de la televisión, pero no pudo resistirse a este proyecto ya hecho realidad, bien diferente a los que el mallorquín ha desempeñado anteriormente. Centrado de momento sólo en esta serie, Alejo se pone en la piel de un duro delincuente que decide apoyar a la Justicia por una deuda del pasado, y con ello abandona por un tiempo la comedia.
- ¿Te ha costado afrontar a "El Tila" en "Cazadores de hombres"?
- El cuerpo me pedía cambiar de registro y es algo que me encanta hacer. El personaje me gusta mucho. En mi vida he estado detenido, pero tengo amigos del instituto que se parecen mucho a él, por lo que no me parece un personaje lejano.
- Pero te habías planteado darte un descanso tras finalizar "Los Serrano"...
- Sí, y de hecho estaba decidido, me iba fuera una temporada, pero "El Tila" me sedujo mucho. Cuando leí el proyecto sabía que si no lo cogía me arrepentiría.
- ¿Crees que se alargó demasiado el final de la serie?
- Me enteré del final por Internet cuando estaba de vacaciones. Debió acabar antes, pero el dinero manda y tuvimos que seguir. Por lo menos tuvimos la oportunidad de darle un final, gustara o no al público. Yo creo que la última secuencia fue como un regalo al espectador para que no tuviera un mal sabor de boca. Creo que se consiguió dar al espectador algo que no se esperaba.
- ¿El personaje te ha ayudado a quitarte el sello de actor juvenil?
- Es algo que va un poco con la edad, aunque los actores que interpretan a adolescentes siempre son más mayores. Tuve un momento en el que encontré un trabajo que gustaba a esa franja de edad, pero ahora ya tengo casi 30 años y me toca encarnar a otros personajes. Hacer de adolescente me ha cansado, pero esto no quita que vuelva al instituto para interpretar a un profesor, pero ya no tengo la edad para hacer de estudiante.
- ¿Echarás de menos a Raúl?
- Raúl es un personaje con un corazón muy noble y mucha valentía, es un chico muy íntegro y no sé si lo habré conseguido, pero me gustaría que se hubiese pegado un poco de esa integridad que le caracteriza.
- ¿Vas a compaginar el rodaje con otro proyecto?
- Dentro de unos meses se estrenará posiblemente una película en la que actúo, pero de momento me centraré en la serie, aunque quiero hacer cine. Cada año me gusta hacer una película por lo menos, pero me he comprometido con esta serie.
- Has estudiado japonés y lo dejaste, ¿no te gustaría retomarlo?
- Lo estudié hace muchos años, hice dos obras en este idioma, pero no fue nada profesional. No tengo tiempo, aunque muchas ganas.
- ¿Te gusta más el cine o la televisión?
- Prefiero el cine, aunque son dos medios distintos, no son ni mejor ni peor. Lo bueno es que en esta nueva serie he rodado de momento todo en exteriores y de una manera muy parecida al cine, lo que me gusta. De todas maneras, la televisión me ha dado mucha popularidad, porque en este país parece que si no vienes de este medio no eres nadie.
- ¿Y no te apetece hacer teatro?
- Sí, pensaba empezar alguna obra después de mi descanso, pero lo dejaré para dentro de un año.
- ¿Te sientes encasillado en la comedia televisiva?
- No, porque en los cinco años durante los que he actuado en "Los Serrano" he hecho unas siete películas, con lo cual no lo siento. He interpretado a un chico alocado en la serie, pero también he actuado en otros trabajos como profesor de matemáticas, e incluso de zombie en una película estrenada en el Festival de Sitges. Y para saber si lo he hecho bien, suelo llevar a mi hermana, que me da el visto bueno y además es muy crítica.
-¿Siempre has querido ser actor?
- No era algo que buscara. Haciendo pellas, fui a Antena Tres con un amigo, a acompañarle a un casting para la serie "Menudo es mi padre", y ahí hice un par de capítulos.
-¿Te queda algo de "Al salir de clase"?
- Aquellos fueron de los mejores años de mi vida. Conocí a gente maravillosa, fue una maravillosa cantera de actores. Aquella ha sido la época en la que más me ha sorprendido la vida, pude hacer muchas cosas y las disfruté todas.
- ¿Sientes que has cambiado tras tu éxito mediático?
- Seguramente haya cambiado un montón, pero empecé muy joven, hace más de diez años, así que la popularidad ya forma parte de mi vida, no sé como sería yo si no. Lo único bueno del paso del tiempo es que te sientes un poco más seguro de lo que estás haciendo, pero sólo un poco. Vas sabiendo lo que no debes hacer, a lo mejor todavía no sabes cómo lo tienes que hacer pero sí como no hacerlo. Vas conociendo a los compañeros con los que trabajas y eso aumenta tu confianza.
- Tienes muchas seguidoras..¿Te consideras un chico guapo?
- La verdad es que nunca me he visto como un chico guapo. Me lo dicen mis amigos, por mis ojos...Pero nunca me he visto como una persona. Yo me he criado viendo a extranjeros en el cine, a los que se les veía sólo por el guapo. Así que yo cuando decidí ser actor, quería serlo pero para que dijesen que era buen actor, y no sólo por guapo. Si así fuera, yo lucho contra ello.
- ¿Te agobia el fenómeno fan?
- Lo he asumido al paso de los años. Me gustaría pasar más desapercibido, pero es el resultado del éxito. Además, tengo la suerte de que la gente me transmite cariño en la calle, pero al principio me costó. La primera vez que viví solo, en mi portal había a todas horas chicas, y tenía que entrar y salir por la puerta del garaje.
- ¿Te cuesta mantener una relación sentimental con la fama a cuestas?
- No, aunque en determinados momentos me gustaría que todo fuera de otra forma, aunque lo he aceptado, porque es algo que tiene que ver con la popularidad. Yo tengo mi vida profesional, me gusta atender a los medios, pero no me gusta compartir mi vida privada. De todas maneras, sí me ha hecho gracia leer en alguna revista información sobre una supuesta nueva novia, que resulta ser mi hermana. Las relaciones personales son más difíciles porque siempre es mejor conocer a alguien sin que te conozca a ti.